La Salud Reproductiva es un estado de bienestar físico, mental y social en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, sus  funciones  y  procesos.  Implica la capacidad de las personas de gozar de una vida sexual responsable, satisfactoria y segura,  así como la facultad de decidir de manera libre si tener o no hijos, el número y espaciamiento entre ellos. Incluye el derecho a recibir información y servicios adecuados que permitan prevenir embarazos no planeados, proteger de Infecciones de Transmisión Sexual  (ITS), como el VIH; y garantizar los cuidados durante el embarazo y el parto y la atención de sus complicaciones asociadas.  Por su parte, la Salud Sexual es el proceso permanente de consecución de este bienestar físico, psicológico y sociocultural, el cual está relacionado con la sexualidad, dimensión fundamental del ser humano que se vive en todo lo que somos, sentimos, pensamos y hacemos. La salud reproductiva también implica contar con las condiciones de equidad necesarias para tomar decisiones de manera voluntaria e informada, así como el derecho a la privacidad y a una vida libre de violencia y coerción sexual.

Asegurar a la población el acceso a la Salud Sexual y Reproductiva es una acción básica para contribuir con el cumplimiento de las metas derivadas de los Objetivos de Desarrollo  del Milenio (ODM), pues como lo planteó el Exsecretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan en el 2002,

“No pueden alcanzarse los Objetivos de Desarrollo del Milenio, particularmente la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, a menos que se aborden decididamente las cuestiones de población y salud reproductiva; y  para esto es preciso intensificar los esfuerzos por promover los derechos de la mujer y aumentar las inversiones en educación y salud, inclusive salud reproductiva y planificación de la familia”

La Salud Sexual y Reproductiva es un elemento esencial para garantizar que cada niño sea deseado, cada nacimiento sea seguro, cada joven esté libre de VIH y que cada mujer y niña sean tratadas con dignidad y respeto; áreas claves de la visión del UNFPA. Es un bien en sí mismo, pero además, es crucial para el desarrollo y la eliminación de la pobreza. Sin el acceso a ella, los avances en otras áreas se verán obstruidos. El UNFPA está completamente comprometido con la movilización de apoyo y el aumento de esfuerzos para alcanzar la meta trazada para el 2015 y  promueve un enfoque integral de la atención de la salud sexual y reproductiva que incluye:

  • Proporcionar acceso universal a la información fidedigna, a una gama de métodos anticonceptivos seguros  y costeables y a asesoramiento psicosocial impartido con sensibilidad.
  • Velar por que todas las embarazadas tengan acceso a servicios de calidad obstétricos y de atención prenatal.
  • Asegurar la prevención y el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH.