En las últimas décadas, casi todos los países de América Latina y el Caribe han realizado procesos de cambio en los servicios de salud. Esta nueva perspectiva de cambios centrada en el concepto de protección social de la salud como un derecho ciudadano universal, independiente del empleo, la capacidad de pago o el aporte del trabajo no remunerado de las personas ─principalmente las mujeres─ ha tomado fuerza y se plantea en diferentes foros y acuerdos como respuesta integral a los problemas de inequidad, exclusión y pobreza prevalecientes en la región.

UNFPA brinda apoyo a los países de la región para profundizar en este enfoque. Promueve el nivel más alto de salud sexual y reproductiva (SSR) y el acceso de todas las personas a servicios integrales a lo largo de su ciclo de vida. Asimismo, plantea disminuir la carga invisible y no remunerada del cuidado de la salud realizada principalmente por mujeres. Contribuye con sistemas de información y análisis que permitan considerar las dinámicas de población en las políticas y planes de salud; apoya la creación de espacios de formación; promueve la investigación y documentación de casos; apoya a los países en la incorporación de los asuntos de población, género y SSR en la legislación, el presupuesto público, las políticas y planes nacionales, en los sistemas de información, los sistemas de rendición de cuentas y participación ciudadana, entre otros